¡Ejercítate al aire libre!

Catherine

Ejercitándonos al aire libre nos preparamos para duplicar los beneficios de nuestro entrenamiento y maximizamos resultados.

Cortas la rutina
Salir a ejercitarte, correr, caminar o dejarte llevar intuitivamente por cualquier recorrido lo cambia todo. Además, la sensación de trabajar tu cuerpo al aire libre es súper diferente a realizarlo dentro de un gimnasio cerrado. Lo ideal sería complementar tus prácticas dedicando uno o dos días semanales a entrenar rodeado de naturaleza.

Entrenas el cerebro
El entrenamiento al aire libre ofrece un estímulo mental que otros tipos de ejercicio no pueden conseguir. No importa si estás entrenando en casa o en el gimnasio, la cuestión es que siempre estarás rodeado por los mismos muros y estímulos mentales/visuales, mientras que entrenando al aire libre estarás cambiando constantemente de escenario, lo cual ayudará a estimular tu cerebro en mayor medida.

Reduces el estrés
Entrar en contacto con el exterior, con la naturaleza y, si es posible, realizar tus ejercicios en un entorno abierto o parques que puedas tener cercanos a tu hogar, te ayuda a reducir niveles de estrés o tensiones que hayas acumulado en tu cuerpo físico y mental. El estar al aire libre provoca en nosotros una depuración en los pensamientos y renovación vital que trabajan positivamente en la energía de tu organismo. Al volver a casa, te recomendamos realizar un baño con sal marina y terminar de higienizar tu vibración.

La fuerza del sol trabaja como anti depresivo natural y activa nuestro centro energético. Además, está relacionado a nuestro chakra o centro cardíaco, su luz y su energía impactan positivamente en nuestro campo emocional. En días donde te sientas un tanto desmotivado, prueba caminar bajo el sol y conectarte con su fuerza de irradiación.

Autor: Catherine
Publicado: abril 12, 2021

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