El estrés y los atracones de comida están relacionados

Catherine

El cortisol es una hormona que nuestro cuerpo segrega cuando atravesamos algún momento de estrés. Entre sus principales y más incómodos efectos está el aumento del apetito. Comemos mucho pero no tenemos la capacidad suficiente de digerir correctamente los alimentos que ingerimos. Para evitar este molesto inconveniente sigue los siguientes consejos:

  Bebe infusiones

Procura reducir el consumo de bebidas excitantes como el café o el té, dado que estos productos contienen cafeína y teína, los que agravarán tu problema de ansiedad. Evitándolos te será más fácil relajarte. Complementa esta medida ingiriendo bebidas ricas en magnesio, ya que este mineral es muy favorable para la relajación muscular.

 

  Come en el plato

Picar de a poco no es bueno, ya que si visibilizaras todo lo que puedes llegar a comer con esa modalidad te horrorizarías de la cantidad de calorías vacías que le puedes meter a tu cuerpo. Lo ideal es tomar un plato y poner en él todo lo que piensas ingerir.

 

  Dile no a las tentaciones

Esas golosinas, chocolates y snacks en tu nevera y despensa están de más. Lo ideal es que hagas una lista de compras que incluya alimentos saludables como frutas, hortalizas, yogures, quesos y productos integrales.

 

  Come antes de hacer compras

Tener hambre nos hace más vulnerables a incluir en nuestro carrito productos altos en grasa, azúcar o sal, todos elementos muy nocivos para nuestra salud.

  Planifica tus comidas

No improvises, si planificas tus comidas evitarás que tu alimentación sea un descontrol. Lo ideal es tener un menú semanal, que incluya alimentos de temporada y priorice el consumo de alimentos tales como legumbres, pescado y cereales.

Y recuerda siempre que comer debe ser un momento de disfrute. Haz que así sea, comiendo despacio, masticando lentamente y saboreando todos los alimentos.

Autor: Catherine
Publicado: diciembre 21, 2018
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